Cine/TV

Domingo palomero | Logan

Ya fuimos a ver Logan y te contamos lo que nos pareció.

Han pasado 17 años desde la original X-Men, la cual diligentemente puso de moda el género de superhéroes gracias a su relevante alegoría social. Después de dos trilogías y spinoffs con el personaje de Wolverine, este universo padece ya de una viciada condición de sobresaturación. Sin embargo, para esta última entrega, sus realizadores han despojado todos los excesos y creado una especie de elegía.

Sin la distracción de confusas líneas temporales, villanos risibles -sí, X-Men: Apocalypse, tú- y la bendita moralina de tolerancia que acompaña a estas cintas, Logan se establece como una anomalía dentro de la serie. Al parecer, 20th Century Fox (un estudio poco paciente hacia la visión distintiva de autor y gracias al éxito comercial de Deadpool) dio luz verde a un ‘neo-western’ sombrío, con la población de mutantes al borde de la extinción.

En esta realidad, las aventuras previas de los X-Men -coexistiendo como cómics dentro de la historia misma– parecen ya leyendas olvidadas.

Logan, ahora un chofer de limusina en Nuevo México, cuida de un Charles Xavier nonagenario cuyo poder presenta un enorme peligro gracias a su inestabilidad mental. Junto con Caliban, un mutante pálido con el poder de detectar a otros mutantes, simbolizan una familia disfuncional con sueños de pasar sus últimos días lejos de la civilización. Todo cambia cuando una mujer mexicana y su hija buscan a Logan con una última misión.

Es curioso como Hugh Jackman y Patrick Stewart han pasado casi dos décadas con estos personajes, pero nunca habían mostrado el grado de vulnerabilidad y complejidad que muestran aquí.

Es curioso como Hugh Jackman y Patrick Stewart han pasado casi dos décadas con estos personajes, pero nunca habían mostrado el grado de vulnerabilidad y complejidad que muestran aquí.

Stewart, en particular, brinda un retrato de senilidad tremendamente humilde y poderoso -Charles no es el modelo de rectitud que mostró en su escuela para superdotados sino un hombre caído, lleno de lamento y dolor. Y Logan es el retrato mismo de amargura, incapaz de alejarse de una vida cargada de violencia. La introducción de Laura, una niña con un misterioso pasado, se convierte en punto clave para ambos.

Logan es una película muy violenta (tiene la distinción de ser una de las pocas cintas de Marvel con una clasificación C en nuestro país, junto a Blade 2) que encuentra un haz de humanidad entre la constante miseria y logra emocionar y conmover en igual medida.

A pesar de una duración un tanto excesiva -algunas escenas de interacción se prolongan demasiado- esta es una de las películas de género más ambiciosas en un buen rato.

Programador para DocumentaQro, Blogger y cinéfilo en general.
https://filmfreeway.com/festival/doqu

Comentarios

Domingo palomero | Logan
Click to comment
To Top