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Me animé a ver: Kyousogiga

Hablar de Kyousogiga es una oportunidad perfecta para demostrar lo que es capaz la animación como medio artístico.

“Hace mucho tiempo, cuando los incontables mundos se rodeaban entre sí, y la línea entre dioses y humanos era vaga, hubo una cierta familia cuya historia de amor y renacimiento tendremos que seguir”.

Conocido en Japón como: 京騒戯画 (Kyousogiga)
Dirigido por: Rie Matsumoto
Animado por: Toei Animation
Número de episodios: 10 | 5 ONA
Transmisión original: 10 de octubre a 19 de diciembre 2013
Lo puedes ver en: Crunchyroll

Hablar de Kyousougiga es una oportunidad perfecta para demostrar lo que es capaz la animación como medio artístico. Lo que hace llamativo a este anime (y franquicia) es el tipo de historia que desea contar y su estilo visual tan característico, lo cual toma por sorpresa teniendo en cuenta la casa animadora de la que proviene (Toei es tristemente reconocido por vivir de sus viejas franquicias y negarse a aceptar la muerte de estas).

Sinopsis: Esta peculiar serie nos sitúa en una versión alterna de Kyoto, conocida como Ciudad Espejo. Ahí tanto youkais (demonios) como humanos viven en armonía, en un lugar donde nada se rompe y nadie muere. Los encargados de velar por esta ciudad son los tres hermanos Kurama, Yase y Myoue, mientras aguardan el regreso de sus padres. Sin embargo, esta tranquilidad se verá interrumpida ante la llegada de Koto, una extraña chica de apariencia humana que está en búsqueda de su madre, un conejo negro (Kuro Usagi). Los protectores de este lugar dejarán que esta niña vague por la ciudad pues hay algo en ella que llama su atención ¿Cómo y por qué llegó a la ciudad? ¿Acaso tiene alguna conexión con ellos?

¿Por qué es un Anime Imperdible?

Como se menciona antes, esta es una historia familiar. Esta idea puede parecer no muy innovadora, aunque se hace atractiva por su desarrollo. Los primeros capítulos son introductorios pero poseen un buen manejo en la presentación de su fantástico mundo y las interacciones entre los personajes. El setting que construye tiene una notable influencia de la cultura tradicional japonesa, lo que se aprecia en el diseño de algunos personajes, costumbres, los elementos fantásticos (deidades) y algunas estructuras; a su vez que presenta una fusión extraña con artefactos futuristas y tecnología.

Por otro lado, lo realmente encantador es ver a sus personajes desenvolverse en este curioso espacio. ¿Cómo es posible esto? Para empezar, personalidades de estos escapan de los clichés que nos tiene acostumbrados el anime actual y se presentan situaciones variadas donde se puede ver su interacción con otros miembros del cast y el mundo, lo cual es bastante ameno.

Un inicio episódico que con lleva al climax

El arranque de Kyousougiga es episódico que superficialmente se le puede tachar de “random” o un Slice of Life sin tanta sustancia. Pero lo interesante opta por brindar distintas perspectivas de un mismo problema o situación, y juega creativamente con las líneas de tiempo, lo que permite explorar a cada personaje. La obra no busca que empatices con ellos, sino que comprendas su forma de actuar y sus objetivos. Por supuesto, en esta historia no todo es color de rosa y cada miembro del cast presenta sus propios dramas personales relacionados con algo que añoran, en este caso, la familia. Sutilmente se dejan pequeñas pistas hasta que todo llega a un punto crítico y es momento de enfrentar lo que se iba armando en toda la serie.

Cualidades y virtudes

Esta es una historia sobre la familia, pero también sobre los errores que comete una persona. Nuestros personajes están llenos de defectos y se intenta mostrar que estas cualidades no hacen necesariamente malo a alguien, sino que lo definen como individuo y que éste debe ser capaz de convivir con ello y afrontarlo. La llegada inesperada de Koto supone un punto de quiebre en un estado de supuesta paz en los tres hermanos, que remueve un pasado inquietante que se han negado a enfrentar pero que se verán obligados a hacerlo debido a las circunstancias. Esto será notorio hacia la segunda mitad de la serie, donde se darán ciertos arcos de desarrollo, y personajes como Koto y Myoue resaltan por tener los problemas con mayor relevancia. La primera por ser alguien que huye de las responsabilidades y el segundo por falta de amor propio. Esto se ve complementado por inesperados giros de guion (algunos lamentables, otros acertados) más la aparición de figuras inesperadas.

Comunicación visual

En este punto es necesario hablar de los personajes. En primera instancia, se llevan un diez en lo visual. Bien podría decir que gran parte de la gracia en Koto se debe a su expresividad visual, sumada a que su trasfondo es muy bueno. En un inicio parece ser una versión femenina de un clásico protagonista shounen, pero mediante los capítulos se le da forma a su personalidad y se justifica su actuar. Myoue es el caso contrario a la fémina de la historia, al ser alguien de personalidad calmada, pero lo compensa con un buen manejo de su problemática (en mi opinión el mejor del cast) y una satisfactoria resolución. Los otros personajes también poseen una pizca de complejidad, como lo sería Yase y su complejo de nostalgia, o Kurama con su deseo de liberarse de responsabilidades que cree no merecer.

Aspectos técnicos

Pasando a los aspectos técnicos, es obvio mencionar que el sello de creatividad está presente en todo momento. El estilo tiene una onda muy a lo FLCL por lo expresivo y exagerado que puede llegar a ser. Rie Matsumoto es una directora que sabe cómo hacer una situación imprevista, entretenida y disfrutable. Apuesta por una presentación más dinámica y le dota de personalidad a la “Ciudad Espejo”. El despliegue técnico es notable, acompañado de un buen uso de colores y escenas de acción bien armadas. Sumado a ello tenemos una banda sonora que brilla por su versatilidad, brindando desde melodías clásicas hasta tonos orquestales acompañados con guitarras eléctricas. Es curioso que el encargado de lo sonoro sea alguien de mediana experiencia (Go Shiina tiene otros trabajos recientes en Dimension W y Tales of Zestiria. Desconozco su desempeño en tales obras).

Una pequeña piedra al terminar la historia  

Esta es una obra con una propuesta sencilla que con el paso de los capítulos se vuelve llamativa. Sin embargo, si alguien está en busca de algo ambicioso magistralmente ejecutado, aquí dudo que lo encuentre. Verán, Rie Matsumoto es una directora con una visión interesante, pero le falta experiencia al momento de ejecutar sus historias, especialmente en los cierres (Si alguien ha visto Kekkai Sensen entenderá a lo que me refiero). Si bien los arcos de desarrollo tienen una resolución correcta, no se puede decir lo mismo de la historia general. No termina por ser algo desastroso, pero da la sensación de que quizá con algunos capítulos más o mayor participación de otros personajes, esta obra pudo haber llegado al estatus de excelencia.

Conclusión

A pesar de todo, Kyousougiga termina siendo un buen trabajo. Con aciertos notables y errores que bien pudieron evitarse, pero no evitan que el show sea un disfrute total. Vale verla para contemplar una interesante historia de reencuentro familiar y salir del molde que nos tiene acostumbrado el anime actual de temporada. Es una historia amena que nos recuerda por qué amamos este medio y es muy probable que más de uno la tenga como un bonito recuerdo.

NOTA: Para quien se esté preguntando la forma en cómo ver la franquicia, mi sugerencia es atacar primero la serie con los 10 capítulos. Posteriormente las ONA’s que si bien se emitieron antes, son un complemento de la historia principal.

  • 7/10
    Historia - 7/10
  • 8/10
    Animación - 8/10
  • 8/10
    Música - 8/10
  • 8/10
    ¿Vale la pena verla? - 8/10
7.8/10

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